Análisis de la conducta aplicada y la lucha contra el fraude en las organizaciones
Una
preocupación constante tanto en grandes como en pequeñas empresas son los robos
principalmente de dinero, cometidos por funcionarios, empleados o incluso los
propios socios dentro de las organizaciones. Eventualmente hemos podido oír de
grupos criminales que se infiltran en las compañías para obtener beneficios por
lo general monetarios, esto por medio de la comisión de delitos ejerciendo
conductas ilegales y fraudulentas.
Antes de adentrarnos
en terrenos más profundos, es preciso definir que es el fraude; el Black Law
Dictionary entre una de sus muy antiguas definiciones de Fraude, indica que
este se constituye sobre los diversos medios que puede idear el ingenio humano
para obtener ventaja sobre otro, suprimiendo la verdad, utilizando trucos,
mentiras, astucias, disimulos o engaños, lo que también es claro es que el fraude
en las organizaciones encarna la apropiación de bienes o dinero por parte de
personas con vínculo laboral con la compañía, esto como derivación al hurto,
abuso de confianza, falsedad y estafa.
Sin embargo
y a pesar de la incidencia de estas conductas de engaño que perjudican económicamente
a las empresas, el control interno y la prevención del fraude es escaso; por lo
general se agotan los métodos tradicionales relacionados con el proceso
administrativo, la contabilidad, además de implementación de tecnologías como
cámaras de seguridad o software especializado, teniendo poco impacto en la
conducta de los defraudadores y peor aun permitiendo que otras personas
encuentren las grietas en el sistema y el fraude se perpetúe aun cuando el
colaborador ya no se encuentre en la organización. Entonces ¿Qué hacer cuando
ya se ha hecho todo?
Es aquí donde
el análisis de la conducta puede brindar a las organizaciones un punto de
partida para la prevención desde la compresión del fenómeno del fraude desde el
punto de vista del defraudador. La teoría clásica del triangulo del fraude (motivación,
oportunidad y racionalización) permite una comprensión breve del fenómeno; teorías
más modernas nos permiten orientar la investigación, generar hipótesis y
estrategias de defensa que permitan la prevención de estas conductas.
Poder hacer
uso de herramientas de campos multidisciplinares y de las diferentes ciencias,
como la psicología, criminología, contaduría y administración, permiten una
mayor comprensión del fenómeno. Desde el punto de vista del análisis de
conducta es posible analizar las formas como éste fenómeno del fraude se
presenta, por quienes se presenta y las características generales del
defraudador en la organización, como sus motivaciones y justificaciones; el
trabajo en equipo además fortalece a las organizaciones en la prevención mediante
el análisis de las oportunidades que tienen las personas para que se ejerza la
conducta defraudadora y permite una investigación más detallada en los casos
ocurridos, lo que puede también favorecer a la disuasión de quienes consideran
a la empresa un objetivo de fraude.



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